

Esto supone un paso más en el apoyo que Castilla y León, dentro del Programa de Impulso de Infraestructuras Agrarias de Interés General, viene dando a la Comunidad de regantes desde la construcción de la presa. Recientemente se ha prestado ayuda para poder finalizar algunos trámites aún pendientes con la Confederación Hidrográfica del Ebro y que afectaban a la constitución de la Comunidad de regantes y el otorgamiento de la concesión. Dicha presa tiene una capacidad de 1,4 hectómetros cúbicos a nivel máximo normal y permite el regadío de 429 hectáreas.
Tal y como ha explicado el viceconsejero, “esta actuación es sinónimo de desarrollo rural, y de futuro, puesto que la Consejería, a través del Itacyl está ayudado y asesorando técnica y administrativamente a este colectivo para facilitar y mejorar el desarrollo de los cultivos regables de esta zona burgalesa que repercutirá en una mayor competitividad del sector agrario y agroalimentario de la comarca”.
Imagen: Verpueblos.com
Desde el Instituto Tecnológico Agrario, se ha elaborado el archivo técnico de la infraestructura y se han redactado todos los documentos de seguridad (Normas de explotación, Plan de Emergencia, primera revisión y análisis general) que la normativa vigente en materia de seguridad de presas exige a los titulares de las mismas.
En este acuerdo el Instituto Tecnológico Agrario se encarga del asesoramiento y la prestación de apoyo técnico a la comunidad de regantes y, por su parte, la comunidad de regantes queda obligada a cumplir con lo que la normativa impone a los titulares de estas infraestructuras realizando las labores de mantenimiento y demás actuaciones necesarias para velar por la seguridad de la presa y garantizar su correcto funcionamiento.
