La renta agraria de 2025 en España, finalmente, no alcanzó los 40.000 euros, tras la revisión a la baja de la estimación inicial (41.262€)

La segunda estimación de las Cuentas Económicas de la Agricultura (CEA) 2025 prevé un incremento interanual del 8,9% en la Renta Agraria en términos corrientes, situándose en 39.798,6 millones de euros, según la última revisión de estas macromagnitudes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Por tanto, se revisó a la baja, frente a los 41.262 millones de euros del primer cálculo, por lo que se crecimiento anual es del 8,9% en vez del 13% inicial.

El aumento estimado de la renta agraria en términos corrientes es de 3.238,1 millones de euros, debido principalmente al efecto combinado de un aumento del 9,5% del volumen de producción vegetal, acompañado de un incremento de precios y volumen de la producción animal (+4,2% y +2,6%, respectivamente).

La producción de la rama agraria ha aportado 14,1 puntos porcentuales a la variación de la renta agraria, incrementándose en 5.165,8 M€ respecto al año precedente.

Este aumento se ha debido principalmente al incremento de las cantidades producidas, que han aumentado un 6,7% respecto al año 2024, incremento que se ha visto asimismo acompañado por un aumento del 0,8% en los precios.

La producción vegetal ha tenido un papel preponderante en esta evolución, incrementado su valor en 3.017,0 M€, debido principalmente a un incremento del 12,1% en el valor de las frutas, sustentado principalmente en la evolución al alza de los precios y aportando 4 puntos a la variación de la renta.

Comportamiento positivo han tenido también las hortalizas, con un incremento del 6,5%, sustentado asimismo por el incremento de los precios y aportando 2,2 puntos a la variación de la renta.

Un papel a destacar han tenido también los cereales y forrajeras, que han alcanzado rendimientos históricos en muchas regiones, gracias a una pluviometría primaveral muy favorable y que han aportado 1,84 y 1,76 puntos a la variación de la renta, respectivamente.

Por su parte, la producción animal tuvo, asimismo, una evolución positiva, aumentando 1.928,3 M€ y contribuyendo con 5,3 puntos al alza en la evolución de la renta.

Dentro de este sector destaca el bovino que aporta 1,9 puntos a la renta, debido fundamentalmente la subida de precios; los huevos, que aportan 1,2 puntos, debido al incremento en los precios, y el porcino que aporta 1,1 puntos debido al incremento en el volumen producido.

Los consumos intermedios, por su parte, experimentaron un aumento de 1.480,8 M€, lo que supone una contribución de 4,1 puntos, pero a la baja, en la variación de la renta agraria.

Este aumento fue causado principalmente por el consumo de alimentos para animales (piensos), que experimenta un incremento del 7,1% en valor, lo que se traduce en un incremento de 1.135,3 M€ en este ítem, cifra que por sí sola aporta 3,1 puntos a la baja en la variación de la renta agraria.

Para el mismo periodo, de acuerdo con las estimaciones suministradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el volumen de trabajo de la agricultura expresado en UTAs (Unidades de Trabajo a tiempo completo y Año) aumentó un 2%.

Como consecuencia de ello, la estimación de la Renta Agraria en términos corrientes por UTA, es decir, el reparto de la tarta de la renta neta total en términos corrientes, resultó un 6,7% superior a la obtenida en 2024.

A efectos de comparar la evolución de la Renta Agraria por UTA en términos reales, el MAPA elimina el efecto producido por la inflación, usando el deflactor del PIB, obteniendo así el valor de la “renta real de los factores en la agricultura por unidad de trabajo anual” (indicador A).

Así, para un deflactor del PIB de 2,5 % en el año 2025, se obtiene que este año el indicador A aumenta un 4,1% respecto al año anterior, es decir, a precios constantes.

Valor de la producción

Más en concreto, el valor de la producción de la Rama de Actividad Agraria a precios básicos aumentó un 7,5%, debido al incremento de los volúmenes producidos (+6,7%) y en menor medida al aumento de los precios (+0,8%).

Así, dentro de la Rama Agraria, la Producción Vegetal aumentó su valor un 7,7% respecto al año anterior, debido principalmente a aumento de las cantidades producidas (+9,5%).

Los precios experimentaron una evolución opuesta, con una caída del 1,6%.

En cuanto al volumen, experimentan aumentos en producción el aceite de oliva, correspondiente a la campaña 2024/25 (+81,9%); cereales (+19,9 %) y cultivos forrajeros (+12,0%).

Por contra, bajaron las producciones de vino y mosto (-11%), plantas industriales (-3,2%), hortalizas (-1,3%), patata (-1,2 %) y frutas (-0,8%).

En cuanto a los precios, registraron ascensos las producciones de Plantas forrajeras (+13%), frutas (+13%), hortalizas (+8%) y vino y mosto (+6,9%).

Por el contrario, experimentó un fuerte descenso el aceite de oliva (-49,1 %), debido a la clara recuperación de la cosecha de aceituna de almazara con respecto a la cosecha anterior, seguido de patata (-15,2%), cereales (-4,3%) y de plantas industriales (-2,1%).

Con respecto a la Producción Animal, su valor se incrementó en conjunto un 6,9 %, debido a un aumento de los precios del 4,2%, combinado con un aumento del 2,6% en las cantidades producidas.

En volumen, aumentó la producción de porcino (+6,5%) y aves (+5,4%) y equino (+1,1%), mientras que, por el contrario, bajaron las de huevos (-1,7%), leche (-1,5%), bovino (-1,5%), y ovino y caprino (-1,2%).

Con respecto a los Precios básicos, hubo aumentos en los huevos (+22,6%), bovino (+17,8%), ovino y caprino (+6,8%), equino (+3,5%), aves (+2,4%) y leche (+1,8%).

Por el contrario, descendió el precio del porcino (-2,6%).

Subvenciones y Consumos intermedios

Con relación a las Subvenciones, se observa una disminución global del 2,7%, situándose en 6.675,1 millones de euros. Estas incluyen 873,7 millones de “subvenciones a los productos”, que se suman en el valor bruto de cada una de las distintas producciones beneficiadas, y 5.801,4 M€ en “otras subvenciones” (principalmente ayuda básica a la renta, ecorregímenes..etc.).

Por último, en relación a los Consumos intermedios (inputs, medios de producción, insumos de bienes y servicios), experimentaron un incremento del 4,8% en valor, debido a un aumento del 3,7% en los precios, combinado con un incremento del 1,7% en las cantidades consumidas.

En volumen, se produjeron aumentos en: Servicios agrarios (+12,8%), piensos (+2,7%), gastos veterinarios (+2,7%), fitosanitarios (+1,1%), semillas y plantones (+0,6%), fertilizantes (+0,5%) y energía (+0,2%).

Con respecto a los Precios de adquisición (entendido como el precio pagado por el agricultor, incluidos impuestos, menos subvenciones al producto y menos IVA)aumentaron en piensos (+4,3%), fitosanitarios (+2,3%), servicios agrarios (+2%), gastos veterinarios (+2%), semillas y plantones (+1%). Solo bajaron energía (-2,9%) y fertilizantes (-0,5%).

 
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