
La primera edición de Cidifor concluyó ayer en Burgos tras dos jornadas de intenso trabajo en las que se ha puesto de relieve el papel estratégico de la innovación tecnológica en la transformación de la gestión forestal. Celebrado en el Fórum Evolución de la capital burgalesa, el encuentro ha reunido a cerca de 400 profesionales, expertos, representantes institucionales y empresas del ámbito forestal y tecnológico, procedentes tanto de España como de diversos países europeos y americanos, consolidando su carácter internacional y su vocación como espacio de referencia para el intercambio de conocimiento.
En el congreso se ha expuesto cómo el sector avanza en la consolidación de un modelo de gestión forestal basado en la innovación, gracias a la colaboración entre administraciones públicas, universidades, centros tecnológicos y tejido empresarial para generar un ecosistema sólido de investigación y desarrollo.

Durante la apertura del encuentro, Castilla y León, a través de su consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, destacó que la celebración de este primer encuentro en Burgos responde a que Castilla y León es una “tierra de innovación, de tecnificación y de nuevas tecnologías”, y subrayó que el objetivo era que el encuentro permitiera extraer “las mejores enseñanzas” para avanzar hacia una gestión forestal que garantice “una mayor seguridad de los montes y contribuya al desarrollo económico y social del medio rural. No en vano, Castilla y León está consolidando un modelo de gestión forestal basado en la innovación en el marco de la estrategia de especialización inteligente RIS3”.
Muchas de las tecnologías presentadas ya se están aplicando en Castilla y León en el operativo INFOCAL para la prevención y extinción de incendios, teniendo como objetivo maximizar esa aplicación, para obtener una mayor seguridad medioambiental.
Actualmente, el uso de la tecnología satelital permite conocer el estado de las masas arbóreas y su nivel de humedad o sequedad, lo que facilita anticipar la evolución de los incendios forestales o de las enfermedades y plagas. La incorporación de la inteligencia artificial y los sistemas avanzados de análisis de datos facilitarán una planificación más completa, lo que permitirá mejorar la toma de decisiones en la gestión forestal y en la extinción de incendios forestales.
La digitalización: motor de transformación del sector forestal
Entre las principales conclusiones del congreso, se ha subrayado que la digitalización constituye una herramienta esencial para afrontar los retos derivados del cambio climático, mejorar la resiliencia de los ecosistemas y optimizar la gestión de los recursos forestales.
Asimismo, se ha valorado el desarrollo del proyecto RetechFOR, integrado en el programa Redes Territoriales de Especialización Tecnológica (Retech), como una iniciativa estratégica para la modernización del sector forestal, mediante el uso de herramientas como escáneres 3D, drones, sensores de alta precisión o sistemas de análisis de datos.
El congreso ha evidenciado, igualmente, el potencial de la digitalización forestal como motor de desarrollo económico y social en el medio rural, favoreciendo la generación de empleo cualificado, la innovación empresarial y la fijación de población en el territorio.
La IA llega a los bosques para anticiparse a los problemas antes de que ocurran
Esa es la tesis central con la que Temesgen Hailemariam, catedrático de la Universidad Estatal de Oregón y uno de los mayores expertos mundiales en biometría forestal, inauguró Cidifor. Su propuesta pasa por conectar satélites, drones, sensores en el terreno e inteligencia artificial para crear un sistema que monitorice el bosque en tiempo real, aprenda de los datos y tome decisiones de gestión de forma autónoma, no como sustituto del criterio humano, sino como su mejor herramienta. Un modelo que, según Hailemariam, “permitirá pasar de gestionar los bosques con planes estáticos y visitas periódicas, a hacerlo con sistemas vivos que se actualizan solos, anticipan problemas y optimizan cada decisión”.
Un congreso respaldado por la comunidad científica
Cidifor ha reunido a cerca de 400 congresistas y ha contado con la participación de 26 expositores en el espacio DemoTech, donde empresas y entidades del sector han mostrado en directo sus tecnologías. El congreso ha expuesto, además, 65 comunicaciones científicas (presentadas por investigadores y técnicos de distintos países), de las que 18 se expusieron en formato oral y 41 en formato póster, lo que refleja la notable respuesta de la comunidad científica ante un evento que se celebraba por primera vez.
El congreso ha servido también para mostrar los resultados del proyecto RetechFOR y otras contribuciones técnicas y científicas que constatan que el interés mayoritario recae sobre las tecnologías habilitadoras para la gestión de recursos forestales, que han concentrado casi el 70 % de las comunicaciones recibidas. La elevada participación, el nivel técnico de las ponencias y el carácter internacional del encuentro han permitido consolidar esta primera edición como un foro de referencia en el ámbito de la innovación forestal.

“El nivel de participación ha sido excelente, tanto por la calidad de las propuestas como por la diversidad de enfoques: al seleccionar las ponencias buscamos no solo visibilizar resultados de RetechFOR, sino también incorporar experiencias y avances de distintas comunidades autónomas, y el resultado está siendo muy positivo”, señaló Leonor Calvo, catedrática de Ecología de la Universidad de León, en la clausura de Cidifor.
“Aunque España no siempre aparezca en los primeros puestos de digitalización forestal a escala europea o mundial, este congreso ha evidenciado el empuje real que se está produciendo, que permite dar un salto en la digitalización del sector y, especialmente, en todo lo relacionado con incendios forestales”.
Con primera esta edición, Cidifor se ha mostrado como un punto de encuentro clave para acelerar la adopción de tecnología y convertir los datos en decisiones que mejoren la gestión sostenible y la resiliencia de nuestros montes. El congreso ha servido también para demostrar cómo la colaboración entre administraciones públicas, centros tecnológicos, empresas y universidades permite desarrollar encuentros profesionales que “generan conexiones entre equipos multidisciplinares con experiencia y visiones abiertas de futuro, permiten poner en común los trabajos desarrollados por cada uno de ellos y crear sinergias que maximizan el uso de los recursos públicos al reducir duplicidades y errores”.
Organizadores y participantes coinciden en el valor fundamental del dato de calidad, actualizable, compartido y contrastado con la realidad terreno, por lo que el papel de investigadores y gestores a pie de campo sigue siendo esencial. “Gestionar requiere conocer”.