Hablemos de Valladolid -110: «Monumentos y edificios: «Colegio de San José»

MIGUEL ANGEL GUADILLA

El colegio se fundó en 1881, costeado por donación de Doña Justa López Martínez, en unas casas de la Plazuela del Duque, que estaba en lo que hoy es el cruce de las calles Juan Mambrilla, Colón, Velardes y Cardenal Mendoza.

Para la construcción del colegio la Compañía de Jesús se hizo con los terrenos que ocupaba el Convento de Belén de las Bernardas. Los edificios del convento se derribaron, pero la iglesia se conservó hasta 1930 que fue demolida.

La primera piedra del nuevo colegio se colocó el 8 de junio de 1882.

Los planos y la dirección de obras lo realizó el arquitecto Jerónimo Ortiz de Urbina, acompañado de su hijo, Antonio Ortiz y Olasagasti, como maestro de obra. Responsables ambos de notables edificios de nuestra ciudad, como el Pasaje Gutiérrez realizado por Jerónimo.

La construcción finalizó en 1884 y el colegio fue inaugurado el 30 de enero de 1885.

El exterior

La fachada principal, que da al Palacio Santa Cruz,  tiene todo el primer cuerpo de piedra, incluida la portada con la puerta y sobre ella un balcón, ambos con arco de medio punto. Tanto el balcón como todas las ventanas del cuerpo superior están adornados con un frontón triangular.

La fachada está rematada con una estatua de San José de tres metros de alto, realizada por la empresa Mayer de Munich, con un escudo a cada lado con los símbolos de las ciencias y las artes.

Las otras tres fachadas exteriores también tienen el primer cuerpo en piedra, así como los ángulos, las pilastras, las cornisas y los marcos de las ventanas, siendo el resto de ladrillo prensado.

El primitivo edificio, realizado alrededor de dos patios, da además de a la Plaza de Santa Cruz, a la calle la Merced y a Maldonado, y a los terrenos del colegio, donde hoy están nuevas instalaciones y una aparcamiento subterráneo con entrada por la calle Cardenal Mendoza c/v a Calle Reyes.

El interior

Tras cruzar la puerta de rejería, se accede a una pequeña sala, donde aún se conserva la ventanilla donde se vendían las entradas para ir los domingos por la tarde al cine en el salón de actos, a ver las películas que ponían, no de estreno, para alumnos y familiares.

A continuación hay una amplia recepción, que da paso al claustro bajo con paredes con zócalo de azulejo, decoradas con cuadros y además con fotografías del alumnado de los diferentes cursos que han pasado a través de los años por el colegio.

Desde aquí se accede al jardín, donde hay una estatua con un pedestal en el que están escritos los nombres de alumnos fallecidos en la contienda de 1936.

También desde el claustro bajo se accede a la capilla inaugurada el 8 de diciembre de 1885. La profusa decoración fue realizada por el pintor y escultor Luis Muriel López, que pintó el techo con la apoteosis de San José. Las paredes tienen  pinturas al óleo con pasajes de la Sagrada Familia, y las vidrieras policromadas con los de la vida de San José.

En el altar mayor hay una imagen en madera de la Purísima y un Niño Jesús realizado por Francisco Font. Tanto las vidrieras, como el retablo y la imagen de la Virgen fueron realizados por la empresa Mayer de Munich.

Un bonita y amplia escalera, con balaustrada de madera, peldaños de piedra desgastados por el uso a través del tiempo y con sencilla decoración de pinturas en el techo, nos lleva al claustro alto, también con zócalo de azulejos y paredes decoradas con orlas de distintos cursos.

En 1932 el Congreso de los Diputados decretó la disolución de la Compañía de Jesús y la incautación de todos sus bienes, por lo que para continuar con la enseñanza, digamos de una forma clandestina, se crearon seis academias en pisos y chalés de Valladolid.

En 1936 el Colegio volvió a abrir sus puertas.

En 1947, se realizó la construcción del bloque que está a lo largo de la calle Maldonado y que hoy alberga todas las aulas de Primaria e Infantil.

En 1956 el Ayuntamiento de Valladolid concedió al colegio la medalla de Oro de la Ciudad.

En los años sesenta, el colegio ocupaba dos parcelas: una la primitiva de las calles la Merced, Cardenal Mendoza, Reyes y Maldonado, y la otra delimitada por la Plaza San Juan, Don Sancho, La Merced y Maldonado.

                                                                         

En la primera, la original, estaban las aulas de los alumnos de «pago», como se decía entonces, con sala de cine, capilla, biblioteca, sala de música, comedor, el laboratorio con animales disecados, las habitaciones de los alumnos internos, otras dependencias, el claustro y el patio donde se jugaba a balonmano o al frontón bajo un sotechado.

A través de un pasadizo bajo la calle Maldonado se accedía a la otra parcela del colegio, donde estaban las aulas de los alumnos más pequeños y los de la llamada «la gratuita», donde estudiaban alumnos con menos capacidad económica. Este edificio daba la Plaza de San Juan.

En esta parcela también había columpios y toboganes, la pista de hockey sobre patines, el campo de fútbol con los famosos arcos que un día debieron pertenecer al Convento de la Merced Descalza, la cancha de baloncesto con sus gradas y la piscina.

Actualmente el colegio solo ocupa la mencionada primera manzana, ya que el resto fue vendido para construir edificios de viviendas a final de los años 70.

A partir del año 2000 comenzó una restauración integral del Colegio y de todas sus instalaciones, incluida la construcción de plazas de garaje bajo el patio de la Calle Cardenal Mendoza.

Fuentes consultadas:

«Valladolid Recuerdos y Grandezas» de Casimiro G. García-Valladolid.

«Guía de Arquitectura de Valladolid» dirigida por Juan Carlos Arnuncio Pastor

Recuerdos propios

Página oficial del colegio http://www.colegiosanjose.org


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