
María Barrio Romero, profesora de Formación Profesional e investigadora independiente, ha realizado una investigación exploratoria sobre la nueva estructura modular de la Formación Profesional en Castilla y León. La Formación Profesional ha redefinido su esencia en la actual Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, de ordenación e integración de la Formación Profesional (LOFP), incorporando, entre otras modificaciones, una nueva estructura modular común para todos los ciclos formativos de grado medio y superior. Este artículo científico ha sido publicado en un acta de congreso con ISBN: 979-13-7047-150-7 (P.393).
Esta incluye módulos profesionales asociados a estándares de competencias profesionales; módulos profesionales vinculados a la orientación laboral, el emprendimiento y las competencias transversales para la madurez socioprofesional; y, como novedad, módulos específicos vinculados a la optatividad, sin olvidar la nueva propuesta de proyecto intermodular.
Hasta el término del presente curso escolar 2025-2026 no será posible extender todas estas modificaciones a los ciclos de dos años de duración. No obstante, el presente estudio, de carácter exploratorio, recogió datos a finales del primer trimestre del curso 2025/2026, antes de la finalización de la primera promoción, con el objetivo de analizar esta realidad educativa.
La muestra, compuesta por 196 estudiantes de nueve ciclos diferentes pertenecientes a centros ubicados en la provincia de Valladolid, participó respondiendo a un cuestionario en el que el alumnado valoró su oferta formativa.

Entre las principales conclusiones del estudio se observa que el alumnado percibe los módulos asociados a competencias transversales como menos vinculados a su desarrollo profesional. No obstante, estos módulos son valorados positivamente (58,7 %) en cuanto a su utilidad en el ámbito personal y en la vida cotidiana, lo que reabre el debate sobre si la Formación Profesional debe centrarse en una formación integral o en un enfoque estrictamente instrumental.
Por otro lado, los resultados aportan información relevante para los centros educativos en relación con la optatividad, ya que evidencian una mayor valoración de los módulos directamente vinculados con el ámbito de estudio, en comparación con aquellos que presentan una relación menos explícita (25 %).