‘Agua pasada’, primera novela del periodista vallisoletano Rodrigo Carretero

El periodista vallisoletano Rodrigo Carretero ha publicado su primera novela ‘Agua pasada’, un thriller psicoloógico, según el propio Carretero, cuya acción se desarrolla en una aldea gallega imaginaria, Beresteira, con un control social absoluto, en la que los «nuevos» foráneos han de pasar un proceso de escrutinio pleno de incertidumbre, en cuanto a la respuesta de los aldeanos. Los acontecimientos, que se van sucediendo, son el hilo conductor de la novela, complementado con un estudio de los personajes desde un plano psicológico muy profundo.
Olivia Navacerrada, una joven periodista introvertida e insegura, llega a una aldea gallega deshabitada desde los setenta y rehabilitada en la actualidad por un grupo de emprendedores, con el objetivo de realizar un reportaje sobre la España vaciada y dar un giro a su carrera. Pero una gran tormenta de nieve cambiará todos sus planes.
Nadie parece desear su presencia, ni los pocos lugareños ni los dos famosos escritores que pensaban planear el lanzamiento de su nueva novela. Cuando uno de los vecinos se descubre esposado a un cadáver, el pánico se desata en Beresteira. Olivia ya no sabe en quién confiar. Están incomunicados con un asesino y el pasado une con hilos invisibles la vida de todos ellos.
A continuación, se publica una entrevista realizada al escritor de Valladolid, periodista de profesión, Rodrigo Carretero, en la que proporciona más detalles de la novela.
  • ¿Por qué thriller psicológico? ¿Es asiduo lector del género?
La propia historia invitaba a ello. Me atraía mucho la idea de una persona que llega a un sitio que no conoce y tiene que tratar con extraños que no sabe exactamente si son personas bondadosas o todo lo contrario. Todos en algún momento hemos sido ‘los nuevos’ y hemos dudado de si quienes teníamos enfrente nos iban a ayudar o nos iban a
hacer la vida imposible.
Por otro lado, tenía claro que las muertes que sirven de gancho no podían ser por azar y, para eso, sentía que tenía que ahondar en la psicología de los personajes. He disfrutado más escarbando en los sentimientos de cada uno que matando a los que he tenido que matar. Seguro que en todo eso también han influido algunas de mis lecturas favoritas, desde Mikel Santiago a Eva García Sáenz de Urturi pasando por Paul Pen.
  • Todos los personajes han pasado por experiencias duras, algunas traumáticas, que podrían llenar sus propios libros. ¿Cómo desarrolló cada una de esas subhistorias?
La historia del grupo atrapado en el pueblo transcurre en una sola noche, así que necesitaba que los personajes tuvieran un pasado lo suficientemente consistente como para que la historia tuviera recorrido y no se agotase rápido.
Me interesaba que hubiera personajes que hubiesen vivido siempre entre sombras para mostrar cómo la sociedad hace sufrir a todos aquellos que se salen de la norma por la razón que sea. Para desarrollarlos tomé prestadas partes de las vidas de gente que conozco. Y también de mí mismo. Algunos personajes hablan de enfermedades y muertes de familiares que yo mismo he vivido, así que era fácil imaginar cómo se sentirían. En ese sentido, escribir la novela ha sido también un poco terapéutico.
  • ¿Se ha inspirado en alguna Beresteira real para  crear el escenario de la novela?

Beresteira no existe en la realidad, pero sí hay pueblos que quedaron abandonados durante el éxodo rural de los 60 y los 70 y que se están recuperando ahora. En Galicia hay varios, aunque el que me ha servido de base más clara se llama Tronceda y está en la provincia de Ourense, muy cerca de la Ribeira Sacra. Allí, un grupo de personas
lleva muchos años trabajando en la recuperación de la aldea.
Tratan de demostrar cada día que es posible vivir de una forma diferente, más sostenible. Cuando llegas, aquello parece un paraíso, pero en realidad es el resultado de muchísimo esfuerzo y muy poco apoyo. Con esa base construí Beresteira, aunque hay muchas diferencias con Tronceda. Por ejemplo: el pueblo real está en un valle en el que no suele nevar. Y, desde luego, la convivencia entre los vecinos no tiene nada que ver. Es infinitamente más amable que la del pueblo de la novela.
  • El periodista Fernando Ocampo es un personaje con el que resulta difícil empatizar. ¿Ha conocido a muchos Ocampos en su vida profesional?
Creo que cualquiera que lleve ya un tiempo en el mundo laboral reconocerá rasgos de Fernando Ocampo y los asociará a algún compañero o algún jefe que haya tenido en algún momento. Son personas que ejercen la autoridad desde el miedo, no desde el respeto. Me interesaba explorar ese perfil para denunciar las consecuencias que provocan en aquellos que les rodean y a los que someten. Consecuencias que, como en el caso del que se habla en el libro, perduran durante años o de por vida. En este caso Fernando Ocampo es periodista, pero podría haber sido hostelero, encargado en una fábrica de coches o socio en una consultora. Este tipo de gente abunda en casi todos los sectores y durante mucho tiempo esas dinámicas de maltrato psicológico y casi físico han estado normalizadas en muchas empresas. Creo que los jóvenes no están tan dispuestos a tolerar eso como antaño. Y eso es un avance.
  • La tensión es constante casi desde el momento en que Olivia Navacerrada aparece en escena. ¿Qué recursos ha utilizado para conseguir mantener ese nivel?
He ido trabajando capítulo a capítulo, intentando construir la historia casi como una sucesión de piezas con vida propia. Cuando se resolvía algún conflicto o se desvelaba alguna información clave, introducía nuevos elementos de la historia para ir alimentando la curiosidad.

He tratado de ponerme todo el tiempo en la piel del lector, preguntándome: ¿qué necesita este capítulo para que alguien sienta la necesidad de seguir leyendo en vez de dejar el libro e irse a dormir? Creo que en esto me ha ayudado mi experiencia en el periodismo, donde también luchamos para que el lector siga.
  • ¿Con qué personaje se identifica más y por qué?
Con la protagonista, Olivia Navacerrada, porque compartimos muchas cosas: los dos somos periodistas de Valladolid, fuimos a un colegio de monjas, nos supera un poco la velocidad de Madrid… También tenemos una personalidad parecida, aunque creo que ella tiene todos mis rasgos muchísimo más exagerados, como la timidez.
  • ¿Se verá Olivia Navacerrada envuelta en otro ajuste de cuentas?
Olivia tiene, aunque sea a su pesar, una evolución muy intensa durante esa noche de locos que pasa en Beresteira. Por eso creo que el personaje no se ha agotado y no descarto para nada que pueda reaparecer en el futuro. Quizá con otro peso en la trama, puede que menos protagonista, pero lo suficiente para saber qué fue de ella y ver cómo capea algún otro lío.

Algunos datos sobre Rodrigo Carreterio

Rodrigo Carretero (1986) es periodista y ocupa en la actualidad el cargo de subdirector de El HuffPost. Antes fue redactor en El País y en El Día de Valladolid.
Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid. Sus funciones incluyen responsabilidades como Traffic Editor Manager, donde se enfoca en la gestión de audiencias, estrategias de redes sociales y distribución de contenido.
‘Agua pasada’ es su primera novela.

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