
El desarrollo de nuevos productos y la capacidad de adaptación a las tendencias del mercado son claves en el sector alimentario actual. En Eurofrits, el departamento de I+D+i juega un papel fundamental en este proceso. Sobre este tema, se manifiesta Juan de Unamuno, Licenciado en Ciencias Biológicas y en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, que tras trabajar en diversas compañías, se incorporó a la empresa burgalesa Eurofrits hace 10 años como Project Manager en el departamento de I+D+i, área que dirige desde hace seis meses.
En la entrevista se puede encontrar, entre otros contenidos, referencias a los retos del sector o cómo se desarrollan nuevos productos en la compañía, y como asegura Juan de Unamuno «siempre apostando por la innovación, adelantándonos a las tendencias del mercado».
En general, en el sector de la alimentación, ¿qué papel tiene la I+D+i, en la actualidad?
El sector de la alimentación está en continuo cambio. Las marcas necesitan cada vez más no solo satisfacer las necesidades de los consumidores, sino también sorprenderlos. En este contexto, la I+D+i es fundamental para adaptarse y evolucionar.
El sector de productos congelados ha evolucionado mucho en los últimos años. ¿Cuáles diría que han sido los cambios más significativos?
En los últimos años hemos pasado de productos pensados principalmente para la comodidad —rapidez y facilidad de uso— a propuestas diseñadas para disfrutar, especialmente en momentos de consumo compartido con familia o amigos.
En el caso de Eurofrits, ¿qué papel juega el departamento de I+D+i en el crecimiento de la compañía?
El departamento de I+D+i es una parte activa en el desarrollo y diseño de nuevos productos. Gracias a ello, Eurofrits puede seguir ofreciendo soluciones alineadas con las demandas del mercado y las necesidades de nuestros clientes.
¿Cómo describiría el departamento de I+D+i de Eurofrits?
Es un equipo joven, dinámico y con gran capacidad innovadora. Nuestro principal objetivo es diseñar y desarrollar productos que respondan a las necesidades reales de nuestros clientes.
¿Cómo es el proceso desde la idea hasta el lanzamiento de un nuevo producto?
Todo comienza con una fase de análisis y definición de las posibles líneas de trabajo. A partir de ahí, desarrollamos prototipos en planta piloto. Una vez validados por el cliente, pasamos a una fase industrial para verificar el proceso y realizar la validación final. Por último, se implanta y lanza el producto.

¿Cómo se integra la I+D+i con el resto de departamentos?
Trabajamos de forma muy coordinada con toda la compañía, mano a mano con el resto de departamentos. Recibimos peticiones de desarrollo de Marketing y Comercial, colaboramos con Compras en la búsqueda de materias primas, trabajamos con Calidad en los controles y documentación, y damos soporte a Producción durante la fabricación.
La nueva línea de producción en Burgos incorpora tecnología avanzada. ¿Cómo impacta esto en I+D+i?
Es clave. El desarrollo de nuevas recetas debe adaptarse a la tecnología disponible. Al mismo tiempo, estas nuevas tecnologías nos permiten crear productos diferentes y ampliar nuestras posibilidades de innovación.

¿Cómo abordáis los proyectos tailor made sin comprometer eficiencia o calidad?
Siempre buscamos que los desarrollos demandados por nuestros clientes se ajusten a nuestros estándares de producción y calidad, a los procesos que controlamos y manejamos en nuestra fábrica. Si es necesario, los adaptamos a estos estándares, manteniendo siempre el foco en las necesidades del cliente.
Mirando al futuro, ¿cuáles son los principales objetivos del departamento?
Por un lado, queremos seguir desarrollando productos innovadores, adelantándonos a las tendencias del mercado. Por otro, estamos trabajando en la reducción de aditivos en nuestras recetas y en adaptar productos para su preparación en air fryer.