Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza: Manifiesto por la Justicia Global

 

Manifiesto por la Justicia Global 

 

Ni un grado más, ni un derecho menos.
 
Este 17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, desde COODECyL decimos alto y claro: la miseria y la desigualdad no son destino, son decisiones. Y las decisiones se corrigen. Con el conocimiento y los recursos de nuestro tiempo, nadie debería quedar atrás. Pedimos políticas que pongan la vida en el centro y hagan de los derechos una realidad cotidiana.
 
La desigualdad abre grietas en los salarios, en la vivienda, en los cuidados y en el horizonte de la juventud. No es una ley de la naturaleza. Se revierte con servicios públicos robustos, con una protección social que llegue primero a quien más lo necesita y con una fiscalidad justa que sostenga lo común y cierre brechas.
 
La emergencia climática no son solo grados, sequías o inundaciones. Es hambre, enfermedad y desplazamiento. Es una cuestión de derechos humanos. España y la Unión Europea deben acelerar una transición energética justa que proteja el empleo y los territorios, y asegurar la coherencia de políticas para que lo que consumimos aquí no arrase bosques, vidas ni oportunidades en otros lugares.
 
Las guerras duelen más allá de los titulares. Nos interpelan Gaza y Ucrania, pero también Sudán, Yemen o la República Democrática del Congo, conflictos que rara vez abren portada. La paz se construye con prevención y diplomacia, con ayuda humanitaria imparcial y con el cumplimiento sin excepciones del Derecho Internacional Humanitario.
 
Pedimos coherencia real: avanzar hacia el 0,7% de la RNB en cooperación, aplicar la debida diligencia en derechos humanos y clima, y blindar una contratación pública libre de explotación y deforestación. Que ninguna decisión comercial, financiera, migratoria o energética empuje a más personas a la pobreza o al exilio.
 
A las instituciones les corresponde liderar y rendir cuentas; a las empresas, alinear sus balances de resultados con los límites del planeta y los derechos; a los medios, iluminar lo que queda en sombra. A la ciudadanía nos toca sostener la exigencia de solidaridad y hacerla avanzar.
 
Las organizaciones de cooperación de Castilla y León elegimos esperanza con los pies en la tierra. Justicia global ya: ni un grado más, ni un derecho menos. Un futuro en común es posible —más justo, solidario, sostenible e inclusivo— si lo hacemos realidad juntas y juntos.

Propuestas para una cooperación descentralizada transformadora

La voluntad social ha quedado manifiesta, y se refuerza en cada acto y respuesta de solidaridad ante las crisis que pretenden cuestionar la paz social; ha llegado el momento de que esa voluntad sea recogida por las autoridades públicas en forma de compromisos. Por ello lanzamos las siguientes demandas al gobierno autonómicos y a los locales:

1.- Cumplir con el compromiso del 0,7% y con los objetivos marcados por los Planes y legislaciones autonómicas. Los gobiernos deben ser consecuentes y dar cumplimiento a los compromisos adquiridos. Lejos de utilizar la cooperación internacional como moneda de cambio en los pactos entre partidos, en un ejercicio de transparencia y coherencia deben cumplir con aquellas responsabilidades asumidas en el seno de sus Planes Directores y legislaciones; especialmente en materia presupuestaria.

2.- Contribuir al alto el fuego permanente en Palestina y poner fin al comercio de armas con Israel. En el mes en el que se cumple un año desde el inicio de una escalada de violencia sin precedentes, reclamamos medidas urgentes enmarcadas en los 5 puntos demandados por las organizaciones de la sociedad civil: un alto el fuego inmediato y permanente, que contribuya a frenar la escalada de violencia que se está extendiendo en la región; un acceso humanitario suficiente y sostenido; el respeto al Derecho Internacional Humanitario y de los Derechos Humanos; el fin del comercio de armas con Israel; y una solución negociada al conflicto.

3.- Solidaridad frente al miedo. Ante el auge de discursos de odio y desinformación, es fundamental apostar por narrativas que construyan y refuercen los lazos de solidaridad entre pueblos y territorios. Una manifestación de los valores que mueven a la ciudadanía y que han construido la sociedad que somos. Una respuesta sólida antes las amenazas o intentos de acallar a quienes luchan por la paz, los derechos humanos y la sostenibilidad de la vida.

4.- La participación y sostenibilidad de los espacios cívicos. Las ONGD deben tener garantizada su seguridad y la sostenibilidad de su trabajo en los contextos más complejos, y esto implica, además de un refuerzo inapelable de los valores democráticos y el respeto del Derecho Internacional Humanitario, un apoyo presupuestario y unos mecanismos accesibles y coherentes de financiación, que permitan a entidades grandes y pequeñas acceder a las convocatorias de financiación pública sin obstáculos ni mensajes de deslegitimación.

5.- Coherencia de políticas. Instamos a las administraciones públicas a que contemplen este principio de gobierno en todos sus niveles y lo acompañen de medidas concretas para promover una transición justa fomentando la compra pública responsable, la economía circular, el comercio justo y la descarbonización. No tenemos planeta B y el tiempo se agota.

6.- Una cooperación transformadora. Es imperante apostar por políticas de cooperación que tengan como objetivo el desarrollo sostenible frente a la emergencia climática y que se consoliden desde enfoques basados en los derechos humanos, la igualdad de género y la cultura de paz. Queremos una cooperación que ponga en el centro la vida, entendiendo que vivimos en un mundo interconectado en el que, por tanto, necesitamos una mirada interseccional para hacer frente a las múltiples realidades existentes.

Como Organizaciones de Desarrollo, nuestros compromisos son la solidaridad, los derechos humanos, la igualdad y la sostenibilidad de la vida y del planeta. Asumimos la responsabilidad que esto implica, también en nuestro trabajo diario para hacer frente a los desafíos y apostar por la transformación social.

 

Por ello, sigamos apostando por una cooperación en la que creemos, que nos permite acercarnos, organizarnos y crear algo mucho más grande. La realidad nos interpela, nuestros territorios se movilizan y queremos seguir trabajando por un mundo que no deje a nadie atrás.

17 de octubre de 2025

Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo de Castilla y León

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