FLAMENCOS CASTELLANOS

Aldea irreductible es Villalar,
donde se bailan jotas castellanas,
donde suenan dulzainas y las llamas
del común volverán a crepitar.
Castilla sigue siendo comunera
en la campa donde los cabecillas
Juan Bravo, Maldonado y Juan Padilla
la dignidad pusieron por bandera.
Nuestras nueve provincias y ciudades
suelen ir a su bola en esta fecha,
se afanan por mostrar un buen elenco.
Paradoja de intelectualidades:
aquí lo castellano se desecha
mientras le damos palmas al flamenco.
CATREDÁTICO

Destronó la moción a don Mariano,
tomó Sánchez del cargo posesión
y cambió, ¡Vive Dios!, aquel colchón
que en Moncloa llevaba algunos años.
No sé yo si tendría muchos chinches,
si chuches o chanchullos o polillas;
si hilillos, si amaños, pelusillas
de Gürtel, de Kitchen y compinches.
“Catredático” Feijóo, epatado
por tamaña medida sin igual
del vigente en Moncloa presidente,
será fiel al colchón si es designado,
quizás no restituya el orinal
y tampoco el cepillo de los dientes.
SE SIENTEN

Que no muestran su aspecto más egregio;
que tienen apariencia de ordinarios
por insultos, golpes al mobiliario;
que parecen el patio de un colegio.
Lo dicen del Congreso y del Senado
y yerran, ¡ya lo creo!, se equivocan;
que, si sus señorías se provocan,
los niños son, en fin, más educados.
En el colmo de la desfachatez
ha subido al estrado un diputado
porque así le ha salido de su moño;
se ha enfrentado al presidente y ved
que se hallaba el señor tan alterado
que solo obvio decir: ¡Se sienten, coño!
Javier S. Sánchez
Escritor y poeta