


Si en un contenido anterior en esta misma revista se aludía al componente histórico como uno de los grandes activos con los que Castilla y León cuenta como destino de viaje, esta nueva entrada tiene como objetivo resaltar, o poner sobre relieve, el atractivo que la comunidad autónoma presenta en otro aspecto, el literario, por contar con la presencia y el desarrollo literario de no pocos autores relevantes, dentro de esa disciplina artística. A continuación, se expondrán algunos lugares de las diferentes provincias castellanoleonesas, que cuentan una notoria relevancia literaria, siempre en relación con una serie de escritores que se van a ir exponiendo y que van actuar como ejes de esa exposición de lugares.

Comencemos, como quizás no podría ser de otra forma, con el que, quizás, es el nombre más relevante de las letras españolas, Miguel de Cervantes. Es Valladolid la provincia que más relevancia tiene en cuanto a lugares cervantinos, ya que Don Miguel residió en la capital de esa provincia entre los años de 1603 y 1606. La principal visita que se puede hacer es la de la casa-museo del autor, que ha sido restaurada y recreada con mobiliario del siglo XVII y que incluso cuenta con la que habría sido la biblioteca personal del autor. Además de la casa-museo, en Valladolid es posible ver una estatua dedicada al autor y una serie de placas o lápidas conmemorativas que se reparten, no solo en la capital de la provincia, sino también en otros municipios de la misma, como Medina del Campo, Tordesillas, Valdestillas, Curiel de Duero o Alaejos; esas placas son bajorrelieves que conmemoran el hecho de que se trata de lugares que aparecen en obras literarias de Miguel de Cervantes.
Si relevante es la figura del que, seguramente, es el autor más conocido de España, quizás debemos continuar con el que, tal vez, sea el escritor más castellano-leonés que existe, Miguel Delibes, ya que no solo nació, creció y desarrolló su vida y, prácticamente, toda su obra literaria en Valladolid, sino que además reflejó otros cuantos pueblos de la provincia, a lo largo y ancho de sus obras. En la capital vallisoletana es posible visitar la casa-museo del autor y participar en rutas guiadas (organizadas por la oficina de turismo de la ciudad) sobre algunas de sus obras (destaca la de El hereje), mientras que también existen rutas que se pueden hacer de forma autoguiada por municipios como Peñafiel, Simancas, Villanueva de Duero, San Miguel del Pino, La Mudarra, Villalba de los Alcores, Valbuena de Duero, Cogeces del Monte o Viana de Cega, entre otros (en estos municipios transcurrieron momentos de la vida del autor o escenas de algunas de sus obras literarias). Fuera de la provincia de Valladolid, aunque aún en Castilla y León, se puede visitar el pueblo de Sedano (Burgos), del que Delibes se puede considerar hijo adoptivo, ya que se trata del municipio en el que el autor veraneaba de joven y donde descansaba y se inspiraba para sus obras cuanto contaba con mayor edad. También, merece la pena destacar el hecho de que hay ciertas obras del autor, entre las que se pueden mencionar El disputado voto del señor Cayo o El tesoro que transcurren en pueblos indefinidos que bien podrían ser cualquier pueblo de la comunidad autónoma de Castilla y León, en especial de su parte norte como bien se deriva de la información que el propio autor da en las mencionadas obras.

Si bien, como Miguel de Cervantes, no era originario de la comunidad autónoma, no fue poca, ni menor, la presencia y relevancia que tuvo en Castilla y León Antonio Machado. Sin duda es Soria la ciudad que concentra la mayor parte de los lugares machadianos, con el instituto en el que el autor impartió clases y conoció al que sin duda fue el amor de su vida, además de componente importante de su obra literaria, Leonor (el instituto recibe hoy en día el nombre del escritor y conserva casi intacta el aula en el que impartía clases), y también con lugares junto a los que el autor paseaba, y que le sirvieron de inspiración, como la Iglesia de Santo Domingo, el Paseo de San Polo, la Ermita de Nuestra Señora del Mirón o el olmo centenario situado junto a la Iglesia del Espino al que el poeta dedicó unos versos. Fuera de la capital, aunque dentro de la provincia soriana, también destaca una Laguna Negra que también inspiró algunas de sus obras. También es lugar machadiano relevante Segovia, que cuenta con la casa-museo del autor, y en la que también se pueden visitar otros lugares entre los que destacan el Café de la Unión —lugar de tertulias en el que Machado solía reunirse con otros intelectuales—, la Plaza de Díaz Sanz – en la que se encuentra el instituto en el que el autor impartía clases— (es el Instituto Mariano Quintanilla, así nombrado en homenaje al que fue uno de los amigos de Machado), la Casa de los Picos —en la que el autor pronunció su primer discurso público en Segovia— o el Antiguo Hotel Comercio Europa, donde el autor conoció a otro de los amores de su vida, Pilar de Valderrama, también conocida con el sobrenombre de Guiomar.


Miguel de Unamuno representa como pocos otros escritores a la ciudad de Salamanca, ya que en esa ciudad, no solo desarrolló buena parte de su trayectoria como escritor, sino que, además, fue rector de la Universidad de Salamanca y en ella vivió un relevante episodio de la Historia de España, en concreto de la época que le tocó vivir: la de la instauración de la Segunda República. El lugar unamuniano más relevante en Salamanca es, sin duda, la casa-museo que se ha erigido en su honor en la casa en la que vivió, aunque también se pueden ver o visitar la Plaza Mayor de la ciudad —donde es posible encontrar un medallón que homenajea al autor—, el Ayuntamiento —desde cuyo balcón Unamuno proclamó la Segunda República—, la Universidad, en cuyo paraninfo tuvo lugar el famoso episodio vivido con el general Millán Astray, la calle Bordadores (en la que Unamuno tuvo otra residencia, en la que de hecho falleció), el Convento de San Esteban, que fue refugio espiritual del escritor o el cementerio de San Carlos Borromeo (donde descansan sus restos), entre otros lugares. También, explorando en la faceta viajera de Unamuno, merece la pena destacar que es posible visitar los pueblos de Fermoselle (Zamora) o Alaejos (Valladolid), municipios ambos que cautivaron, casi se puede decir enamoraron, al autor.

Pero hay mucho más. A modo de resumen, es posible en Castilla y León hacer visitas relacionadas con Santa Teresa de Jesús (que nació en el abulense pueblo de Gotarrendura y que tiene la casa-museo en Salamanca así como diversos lugares que se pueden visitar en Ávila), de San Juan de la Cruz (que nació en Fontiveros, provincia de Ávila), de José Zorrilla (que tiene una casa-museo en Valladolid, ciudad de la que es originario), de Carmen Martín Gaite (natural de Salamanca), de Gerardo Diego (con lugares que visitar en Soria) o de Fray Luis de León (quien vivió en Salamanca), entre otros muchos escritores y autores.
Sergio Gonzalo Rodrigo
Escritor