
Las pasadas elecciones auntónomicas a las Cortes de Castilla y León celebradas el pasado 15 de marzo, constituyeron un buen motivo para que la Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León (FEPORCYL) trasladara a los candidatos a procurador de las Cortes de Castilla y León los retos urgentes que afronta un sector que consideran «estratégico» para el equilibrio territorial y la economía rural de la comunidad.
Ante la proximidad de los comicios electorales en la Comunidad Autónoma, los productores buscan compromisos firmes que doten de estabilidad a una actividad que, según denuncian, se encuenra actualmente asfixiada por una normativa que no siempre se ajusta a la realidad del terreno.
Un marco normativo que «asfixia» la inversión
La principal reclamación de la Federación se centra en la modificación del Decreto 4/2018. FEPORCYL sostiene que las limitaciones actuales generan graves problemas prácticos, especialmente en las granjas ya existentes, bloqueando inversiones y proyectos vitales para el mantenimiento de la población en los pueblos.
En la misma línea, urgen a una actualización de las tablas de producción de purines. Los productores defienden que las explotaciones ya han implementado Mejores Técnicas Disponibles (MTD) que reducen el consumo de agua y la generación de residuos, pero lamentan que estos avances no se reflejen en los criterios oficiales, lo que deriva en exigencias que califican de «desproporcionadas».
Convivencia con el viñedo y agilidad administrativa
Uno de los puntos más sensibles de su propuesta es el rechazo a cualquier normativa que pretenda enfrentar a la ganadería con el sector vitivinícola. FEPORCYL aboga por:
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Sinergias que defiendan la coexistencia de agricultura, ganadería e industria como un modelo de economía circular.
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Criterios técnicos que pidan que cualquier restricción en zonas de producción de vino se base en informes científicos y no en decisiones arbitrarias.
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Desbloqueo burocrático que permita solicitar la agilización de expedientes ambientales que, pese a contar con informes favorables, sufren retrasos que lastran la competitividad.
Agua y representación institucional
La gestión del agua también ocupa un lugar prioritario. El sector reclama armonizar las dotaciones hídricas y solicita que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) realice estudios de impacto reales sobre la redistribución de derechos de agua.
Finalmente, para garantizar una interlocución fluida con la administración que resulte de las urnas, FEPORCYL propone reactivar la Mesa de Porcino de Castilla y León y habilitar líneas de ayuda específicas para la profesionalización y defensa del sector.
A toda esta problemática se ha sumando, en el último mes de Guerra de Irán, los efectos alzistas de determinados insumos para el sector como el incremento de la energía y de la inflación, por lo que reclaman a los representantes políticos electos que se dejen de luchas intestinas institucionales e ideológicos, que solamente generan inseguridad jurídica, frenándose el desarrollo de un sector que, indudablemente, es estratégico por sí mismo y por ser materia prima de una buena parte de la industria agroalimentaria de Castilla y León, vectores ambos que se traducen en motor contra la despoblación en el doble plano de fijar población en el medi rural y de atraer población joven cualificada con un proyecto vital en la comunidad.